Después de la boda
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Ideas para decorar vuestro nido de amor

Las parejas recién casadas descubren todo tipo de nuevas emociones e ilusiones ligadas a su pareja, su nueva vida -ahora de mayor unión-, y las posibilidades del futuro. Por ello, uno de los primeros pasos consiste en convertir la casa que ambos comparten en un hogar, en su nidito de amor. La decoración y la búsqueda de un estilo propio es una de las tareas más emocionantes para los novios. ¿Por dónde empezar?

Lo primero que siempre se debe tener en cuenta es la previsión de futuro. El matrimonio trae consigo una nueva etapa en la vida de los novios, por lo que, independientemente de si ambos compartían o no un hogar antes de la boda, es momento de plantearse sus necesidades y deseos así como qué casa se ajusta a sus previsiones futuras. Esto queda relacionado de forma directa con el planteamiento de tener hijos, algo determinante a la hora de escoger una vivienda.

¿Cómo distribuimos el espacio de nuestra casa?

Una vez tomada una decisión al respecto, es hora de atender a la distribución, un elemento clave, ya que afectará a todo lo demás. Los espacios abiertos ofrecen una sensación de amplitud mayor a los compartimentos tradicionales, además, brindan mayores posibilidades de creatividad. No obstante, las habitaciones cerradas pueden ofrecer una sensación de espaciosidad gracias a algunos trucos visuales, como pueden ser el uso de mobiliario en colores claros y sin exceso de ornamentación o el aprovechamiento de la luz natural.

Decorar, la guinda que le falta al pastel

Llega el momento más emocionante, el de la decoración en sí.

La casa de una pareja cuenta todo sobre ella, por supuesto, su personalidad queda reflejada a través de su estilo. Este estilo puede variar entre un toque más moderno, sencillo y de sutil elegancia , que juega con los materiales, como el vidrio, el metal o la madera; el industrial o loft, caracterizado por su atractivo visual y su amplitud, sus rasgos son el ladrillo visto o el acero, y un aspecto algo rústico y frío; el nórdico, popularizado hoy día y basado en los colores claros, la omnipresencia de la madera y el uso de la luz natural y las plantas para aportar calidez.

En los últimos años e influenciado por las redes sociales basadas en fotografías, también se ha asentado un estilo bohemio, de aspecto casual y desenfadado, en el que prima el color y los materiales naturales como la madera o los textiles adornados por estampados o motivos tribales o marroquíes.

Crea un entorno luminoso y verde

Es posible combinar más de un estilo, pero no se recomienda que en un mismo hogar se crucen más de dos, ya que podría dar un resultado confuso y poco estético. Esta elección también condicionará la paleta de colores que presentará el nidito de amor.

Aunque no hay que olvidar dos elementos esenciales a la hora de lograr una vivienda cálida y agradable: la luz y la naturaleza. La iluminación natural es determinante para la vida en el hogar, por lo que es necesario aprovecharla y potenciarla al máximo, según las capacidades con las que cuente la propia casa. Lo segundo, más sencillo de conseguir, consiste en incluir plantas por la casa, una práctica que no deja de extenderse, tanto por su gran influencia estética como por los beneficios para la salud -por ejemplo, absorben el exceso de humedad de un ambiente-. Los cactus, las monsteras y las suculentas son opciones ideales.

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