Ideas originales
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Invitaciones de boda originales y divertidas

Ya no basta con una simple tarjeta o nota dentro de un sobre; ahora las tendencias son otras. Las de salirse de lo común y tratar de ser lo más original posible, consiguiendo un efecto sorpresa en los invitados que van a recibirla.

Las invitaciones de boda son la excusa perfecta para dejarse llevar y buscar formas, colores y diseños creativos que concuerden con un estilo muy definido: elegante, vintage, chistoso o evocador.

Prácticamente ningún detalle se deja al azar, siendo uno de los primeros elementos que van a conocer los asistentes acerca del gran día y con el que se comienza la cuenta atrás.

Si quieres tener un conjunto redondo, no puedes olvidarte de elegir las invitaciones que más van con vuestras identidades y con lo que supone el matrimonio para vosotros. Empecemos por diferenciar algunos tipos y estilos y así saber mejor en qué consisten.

Las de tipo retro o vintage

Son invitaciones con una estética muy marcada en la que destacan los colores naturales y suaves, como beige o marrón, combinados con otros en tonos pastel.

La tipografía que se escoge para ellas es también más elaborada y suelen estar impresas en papel reciclado o papel Kraft en color marrón. Pueden asociarse al scrapbooking por el toque artesanal que simulan, algo que las hace también muy románticas.

Otros elementos naturales como cuerda de yute, flores secas, blondas de papel o tiras de encaje y puntillas de mercería pueden añadirse a modo de decoración, proporcionando todavía más aire rústico.

La manera de presentarlas puede ser dentro de un sobre de los mismos colores marrones o en el interior de una bolsita o sobre realizado a partir de tela de yute.

La parte de la impresión de las tarjetas la podemos dejar en manos de un profesional mientras que del resto de detalles nos podemos encargar nosotros mismos de forma casera.

Este tipo de invitaciones son las perfectas si el lugar de celebración es al aire libre y en un ambiente campestre o con toques boho-chic.

Una obra de arte

Cuando se trata de una boda totalmente elegante y de etiqueta, se suele apostar por el minimalismo y un formato más clásico: tarjetas tradicionales, letra en cursiva y fondo blanco.

Sobre esta base podemos hacer algunas modificaciones como escoger un fondo con un tenue tono rosado, beige y con reflejos nacarados o irisados.

Un aspecto lujoso lo dan también las solapas con siluetas de dibujos troquelados o que la tarjeta en vez de abrirse lateralmente tenga una abertura central que se destapa gracias a un lazo de raso.  

Adiós a las invitaciones

Más que un adiós, es un hasta luego, porque los novios más divertidos y a los que no les va tanto la etiqueta, tienen en este tipo de invitaciones las “antinvitaciones”.

Se trata de entregar a los invitados un impreso que parece de todo… menos una invitación: en forma de libreta de pasaporte, de billete de lotería, de pasaje de avión o de caja de medicamento, donde, obviamente, el prospecto no presenta ninguna contraindicación, sino la buena noticia.

Simulan por completo estos documentos en forma, pero modificando su contenido para adaptarlo al propósito de informar sobre el enlace.

Desde luego son maneras tan curiosas de dar la noticia, que todos querrán guardarlo de recuerdo.

Otro formato que es también muy divertido y entretendrá un ratito a los futuros invitados es el de puzzle. Las piezas se presentan dentro de una cajita de cartón o una lata de conservas con entre 6 y 12 piezas que, al colocarlas correctamente, formarán el mensaje completo.

En la línea con los juegos, también encontramos invitaciones con forma de comecocos, de crucigrama, en el que cada palabra es una pista de los datos de la boda, o de ruleta, donde, moviendo el disco superior, podremos ver poco a poco todas las referencias en cuanto a fecha, lugar de celebración, etcétera que están impresas en un disco inferior al que se superpone el otro.

Una invitación de película y con mucho ritmo

Para quienes quieren ir un paso más allá, existen algunos formatos muy curiosos que harán tanta ilusión a los novios entregarlos como a los invitados recibirlos: el disco de vinilo o el carrete de fotos.

Ambos son radicalmente diferentes de lo que tenemos asociado a una invitación de boda, en primer lugar porque son una transformación completa y, justamente por eso resultan tan creativos y ocurrentes.

En cuanto a los discos, son algo espectacular, especialmente pensado para los amantes de la música. Además, en esta ocasión los contrayentes van a ser los protagonistas de la portada, donde se puede elegir entre aparecer una imagen suya con sus nombres y un título para su “álbum” o declinarse por diseñar un logotipo especialmente para ellos. Dentro, un vinilo de pequeño formato, también personalizado y en su contraportada toda la información sobre la boda.

Es una idea tan atractiva como la del carrete fotográfico, donde estirando de lo que se supone que es la película, aparecerán algunas fotos de la pareja y el texto.

Es una imitación tan fiel, que costará descubrir vuestro secreto a la primera.

Invitaciones que dejan huella

Una invitación sencilla con el toque especial de vuestras huellas en ella. Aportan un toque muy personal y originalidad.

El mundo de la papelería de boda está repleto de ideas distintas, muy atrayentes y que permitirán contar vuestra historia como más os apetezca. Toda una amplia temática que os posibilitará ceñiros al presupuesto dejando el trabajo en manos profesionales o intentarlo vosotros mismos para que sean totalmente únicas

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